En vivo
Dos encuentros en vivo al mes, de 90 minutos, uno a uno. Con cámara, con vos y conmigo — nada grabado, nada automático.
Mentoría Estratégica
Sabés hacia dónde querés llevar tu negocio. Lo que te falta no es capacidad ni compromiso: es tiempo, foco, y alguien que camine el próximo tramo con vos. La Mentoría Estratégica son encuentros en vivo, uno a uno, para ordenar tu cabeza, tu negocio y tu forma de liderar.
Encuentros en vivo. Personales. Con vos del otro lado, no un video.
El punto de partida
Seguramente ya pensaste esto alguna vez. Si te pasa, esta mentoría es para vos.
Arrancás el día con la cabeza llena de pestañas abiertas: la reunión de las nueve, el pedido que no salió, la planilla que alguien te iba a mandar y no lo hizo. A media mañana ya estás resolviendo tres cosas al mismo tiempo, y en algún momento te das cuenta de que, otra vez, no llegaste a pensar en nada que no fuera urgente.
Todo pasa por vos. Las decisiones, los reclamos, hasta las quejas del equipo cuando algo no sale bien. Sos el fusible: si vos no estás, no hay quien resuelva.
Y a la noche, cuando por fin te sentás, la cabeza sigue corriendo. Contestás el WhatsApp del proveedor, revisás el pedido de mañana, pensás en lo que no llegaste a hacer. Aunque el cuerpo se frene, la cabeza no.
“Siento que estoy en una olla a presión. La cabeza no me para.”
Es entendible que te pase. Ordenar un sistema es mucho más difícil desde adentro, corriendo en la rueda del día a día. Frenar a pensar se siente como "perder tiempo", y delegar te pide algo que quizás todavía no construiste: criterios claros, acuerdos y una conversación de confianza que se termina evitando. Por eso la salida que probaste hasta ahora —hacer más, controlar más— no alcanzó: el cambio real está en pensar y decidir distinto, no en sumar horas.
Sé cómo se siente, porque yo también estuve ahí
Lideré una empresa familiar que llegó a competir con multinacionales, en un país que no da tregua. Sé lo que es ser el fusible, cargar sola con las decisiones, y sentir que frenar a pensar es un lujo que no te podés dar. Lo que me permitió sostenerme y liderar distinto fue justamente eso: pensar distinto, no hacer más. De ahí nace Pramana.
La propuesta
Cuando salí de la empresa familiar entendí algo: ordenar un negocio no alcanza si no orientás primero a quien lo lidera. El puntapié para el cambio fue el coaching ontológico que entró en mi vida antes que cualquier método de gestión — y por eso la Mentoría Pramana combina tres miradas, no una sola: las que a mí me hicieron falta cuando estaba del otro lado.
Antes de ordenar el negocio, hay que ordenar las ideas y el mundo interno: qué querés vos realmente, no solo qué "debería" funcionar. De ahí sale una visión alineada con lo que buscás — la base sobre la que se construye después toda la estructura y la estrategia.
Mirada estratégica y experiencia real de haber gestionado una pyme, para acompañar el crecimiento de tu negocio y tu marca a largo plazo.
Orden, planificación y estructura en los aspectos clave de tu negocio, para que las decisiones se sostengan en el tiempo — no se diluyan al mes siguiente.
¿Es para vos?
Trabajo especialmente con tres perfiles, y en dos de ellos tengo experiencia propia, no solo profesional:
Si tenés visión, ganas de expandirte y querés crecer sin perder bienestar, calidad ni disfrute, esta mentoría es para vos.
Cómo funciona
Dos encuentros en vivo al mes, de 90 minutos, uno a uno. Con cámara, con vos y conmigo — nada grabado, nada automático.
Sin programa cerrado desde el día uno: vas decidiendo mes a mes si seguís, según tu proceso.
Un sistema de seguimiento propio: reportes y registros que documentan de dónde partiste, qué vas resolviendo y hacia dónde vas. No es un entregable suelto — es un plan de acción concreto para llegar del punto A al punto B que buscás, encuentro a encuentro.
En los primeros encuentros ponemos en claro tu punto de partida y tus prioridades. A medida que avanzamos, vamos bajando eso a decisiones, estructura y hábitos concretos, ajustando el rumbo con vos en cada encuentro. Esto no es un curso que mirás cuando podés: es un vínculo que se sostiene con vos, encuentro a encuentro. En la charla exploratoria conversamos tu situación puntual y te orientamos cuánto tiempo puede llevarte el proceso.
Seguimiento real
Esto es algo que la mayoría de las consultoras no ofrece: lo que trabajamos en cada encuentro queda registrado — de dónde partiste, qué fuiste resolviendo y hacia dónde vas. La transformación no se diluye entre sesión y sesión, ni queda guardada en un documento que después nadie vuelve a mirar.
En cada encuentro revisamos qué avanzó desde el anterior, ajustamos el objetivo si hace falta y dejamos siempre un próximo paso concreto. Ese recorrido queda a la vista, no depende de la memoria de nadie.
La idea es que avances con dirección, sin sumarte una lista más de tareas encima de todo lo que ya sostenés.
Objetivo de este mes
Delegar la gestión del stock a mi encargada
Avances registrados
Próximo paso
Probar una semana completa sin intervenir en pedidos de rutina
La transformación
No es una lista de sensaciones — es lo que vas a poder hacer distinto, mes a mes:
El diferencial
“La mayoría de las consultoras trabajan sobre el negocio. La Mentoría Pramana trabaja sobre vos: sobre cómo lideras y cómo te sostenés mientras lo hacés crecer. Combina profundidad y practicidad — herramientas concretas, estructura, seguimiento y trazabilidad real de objetivos, para que la transformación se traduzca en decisiones, hábitos y resultados que se sostienen en el tiempo.”
Además del registro de tu proceso que viste más arriba, en cada etapa trabajamos sobre pocos objetivos concretos a la vez, para que avances sin agregarte una lista más de tareas encima de todo lo que ya sostenés.
Voces de quienes ya pasaron por el proceso
«Fue la herramienta que buscaba. Orden y practicidad.»
«Nos ayudó a tomar distancia del día a día y mirar el negocio con más perspectiva. Fue un espacio que nos permitió ordenar ideas, prioridades y tomar decisiones con más claridad.»
«El acompañamiento y la posibilidad de mirar mis sombras e integrarlas para encontrarme con nuevas posibilidades».
«Gracias por el acompañamiento, la escucha y la capacidad de hacer preguntas que nos ayudaron a ver cosas que no estábamos viendo.»
La inversión
Mentoría Estratégica 1a1
Dos encuentros virtuales individuales al mes, cada 15 días, con acompañamiento durante todo el proceso.
Contanos tu situación y vemos juntos si este es tu momento.
Antes de empezar
Un negocio saludable necesita una persona que también pueda sostenerse a sí misma. Será un honor acompañarte en este camino — en vivo, encuentro a encuentro, uno a uno.